Han transcurrido casi dos años desde que entraron en vigencia los dos últimos tratados de libre comercio (TLC) firmados por Ecuador: con China, en mayo de 2024, y con Costa Rica, en octubre del mismo año. El acuerdo con China es considerado un hito, por tratarse de un pacto de última generación con uno de los mayores socios comerciales del país, cuya negociación arrancó en febrero de 2022, durante el Gobierno de Guillermo Lasso.
Desde entonces la agenda de negociaciones no se ha detenido, aunque ningún otro acuerdo ha entrado en vigor todavía. El 4 de septiembre de 2026, durante la visita a Ecuador del presidente de Panamá, José Raúl Mulino, el embajador ecuatoriano en ese país, Pascual del Cioppo, informó que se firmaron los términos de referencia para avanzar hacia un Acuerdo de Alcance Parcial. Ese mismo día, en una entrevista radial, el presidente Daniel Noboa confirmó además el interés de Ecuador en negociar un tratado comercial con Japón.
Para el exministro de Comercio Exterior Francisco Rivadeneira, Ecuador ha negociado bien al cerrar tratados con mercados relevantes como Canadá y Corea del Sur, pero lo importante no es la cantidad de acuerdos sino que respondan a mercados complementarios, con potencial real de crecimiento exportador. «Si se concreta un acuerdo completo con Estados Unidos y uno con Japón, tendríamos cubierto el 80 % de nuestro comercio actual y con potencial a futuro. El resto de mercados no son complementarios para Ecuador, sino que somos sus competidores», sostiene, y menciona al brócoli, el banano, el camarón, las frutas tropicales, el cacao, el chocolate y el café de especialidad como productos con potencial hacia el mercado japonés.
La exministra de Producción Nathalie Cely coincide en que un acuerdo con Japón debería seguir entre las prioridades de Ecuador, por el tamaño de ese mercado, su poder adquisitivo y su complementariedad con la oferta ecuatoriana. Cely añade que India representa una apuesta de mediano y largo plazo: «Su población, crecimiento económico y expansión de la clase media pueden generar oportunidades para cacao, banano, madera, pesca, alimentos procesados y servicios». Actualmente Ecuador mantiene vigentes 13 acuerdos comerciales, entre tratados amplios y de alcance parcial.
El acuerdo más reciente es el firmado con Canadá en julio de 2026, tras diez meses de negociación repartidos en seis rondas. El tratado cubre comercio de bienes y servicios, inversiones, comercio electrónico, transparencia, asuntos laborales y ambientales, género y mipymes, y es el primero de Ecuador en incluir disposiciones sobre pueblos indígenas. Antes de entrar en vigencia debe ser ratificado por la Asamblea Nacional y la Corte Constitucional del país, así como por el Parlamento canadiense. Una vez vigente, permitirá el ingreso libre de arancel de más de 600 productos ecuatorianos, lo que según el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones equivale al 99,6 % de las partidas del país; el sector florícola será uno de los grandes beneficiados, pues las flores ecuatorianas hoy pagan hasta 12,5 % de arancel en Canadá y con el TLC accederán a una desgravación inmediata.
El Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica con Corea del Sur, firmado en octubre de 2025, también avanzó este año: la Corte Constitucional lo aprobó en febrero de 2026 y la Asamblea Nacional en abril; solo resta la aprobación del Congreso surcoreano para que entre en vigor. Uno de los mayores beneficiarios será el camarón, que hoy paga 20 % de arancel para ingresar a Corea del Sur y que, con el tratado, contará con un contingente de 10 000 toneladas libres de arancel desde el primer momento; el banano, gravado actualmente con 30 %, irá reduciendo ese arancel de forma gradual hasta llegar a cero en cinco años. En sentido inverso, Ecuador importa desde Corea del Sur vehículos livianos, autopartes, manufacturas de metal, polímeros, maquinaria, vacunas y medicinas; el arancel de 40 % que hoy pagan la mayoría de vehículos livianos caerá 2,6 puntos porcentuales cada año.
Más polémico resulta el Acuerdo de Comercio Recíproco firmado con Estados Unidos el 13 de marzo de 2026, que todavía no entra en vigencia: a finales de julio, el entonces ministro de Comercio Exterior, Luis Alberto Jaramillo, informó que el texto había sido remitido a la Corte Constitucional para su análisis. En ese acuerdo, Ecuador se comprometió a otorgar trato preferencial a más del 90 % de los productos agrícolas importados desde Estados Unidos, mientras el Gobierno destaca que liberará de sobretasa al 53 % de las exportaciones no petroleras ecuatorianas hacia ese mercado. Sin embargo, Nathalie Cely considera que se trata de un acuerdo desequilibrado que debería renegociarse, pues Washington solo ofrecería un acceso parcial enfocado en los productos afectados por la sobretasa del 10 % impuesta por el gobierno de Donald Trump, sin trato preferencial para el camarón, el principal producto de exportación ecuatoriano.
Otros dos procesos están en etapas iniciales. El 6 de julio de 2026 arrancó, de forma virtual, la primera ronda de negociaciones de un Acuerdo Comercial de Alcance Parcial con República Dominicana, país al que Ecuador exporta principalmente tabaco en rama, aparatos eléctricos, manufacturas de metal, camarón y flores naturales. Con Emiratos Árabes Unidos, en tanto, se negocian de forma paralela un Acuerdo Integral de Asociación Económica y un Tratado Bilateral de Inversiones. «Estamos en proceso de consolidar dos acuerdos comerciales… lo que demuestra una excelente relación entre ambos países que se construye con base en la confianza», afirmó el canciller Roberto Kury el 3 de agosto de 2026, durante la visita de Omar Sultan Al Olama, ministro de Estado para la Inteligencia Artificial de Emiratos Árabes Unidos.
Con información de Primicias.
