Desde hace años, Cuenca busca sin éxito la aprobación como aeropuerto internacional, un objetivo frenado por dos limitaciones: el tamaño reducido de su pista y la presencia de viviendas alrededor de la terminal Mariscal La Mar. La próxima visita del Papa León XIV a Perú, sin embargo, ha puesto presión sobre las autoridades locales, que ahora trabajan contrarreloj para cumplir con los requisitos de la Aviación Civil y habilitar un vuelo hacia Chiclayo, una de las ciudades que recorrerá el Pontífice.
José Luis Aguilar, gerente de la Corporación Aeroportuaria de Cuenca (Corpac), explicó a PRIMICIAS que la pista actual no admite aeronaves grandes para vuelos de largo alcance, pero sí permite operar aviones pequeños en trayectos cortos y con menor capacidad de pasajeros. Entre Cuenca y Chiclayo hay 671 kilómetros, una distancia inferior a la que separa a Cuenca de Galápagos, ruta inaugurada el 31 de marzo pasado. Según Aguilar, la conexión será operada por la aerolínea Aeroregional, con un tiempo de vuelo menor a una hora. «Nosotros creemos que podemos ya arrancar con vuelos, evidentemente no con muchos pasajeros, aeronaves más pequeñas, pero que van a ir estimulando la ruta», señaló el funcionario.
La aspiración de las autoridades cuencanas es que el vuelo quede habilitado en las mismas fechas del viaje papal a Perú, previsto entre el 11 y el 16 de noviembre, con paradas en Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, aunque todavía no hay una fecha exacta para el estreno de la ruta. León XIV, nacido en Chicago, es considerado un «papa peruano» desde que adquirió esa nacionalidad en 2015, tras más de 20 años de labor pastoral en el país, primero como misionero y luego como obispo; su trabajo al frente de la Diócesis de Chiclayo fue, de hecho, lo que motivó su llamado al Vaticano por parte del papa Francisco. La intención de Cuenca es sostener los vuelos hacia Chiclayo durante al menos dos meses para consolidar la conexión.
Aguilar detalló que el aeropuerto Mariscal Lamar ya recibió adecuaciones físicas pensando en la ruta a Galápagos, aunque restan algunos trabajos menores. El 2 de septiembre, delegados de Migración, la Dirección General de Aviación Civil, Turismo, Comercio y Producción, entre otras entidades, inspeccionaron la terminal para verificar si reúne las condiciones de un aeropuerto internacional, y plantearon observaciones puntuales, como separar por sexo los cuartos de inadmitidos y ampliar la distancia entre los mostradores de atención. El funcionario considera que se trata de ajustes menores, resolubles antes de una nueva revisión, y confía en obtener pronto el Certificado de Aeropuerto Internacional.
El interés por unir ambas ciudades no viene solo de Ecuador: en julio, el Gobierno de Perú presentó un programa para impulsar nuevas rutas aéreas nacionales e internacionales que incluye expresamente el vuelo directo Chiclayo-Cuenca, y en junio, durante el IV Foro Andino de Transporte Aéreo de la Comunidad Andina realizado en Quito, las autoridades aeronáuticas de ambos países suscribieron un memorando de entendimiento sobre transporte aéreo. Aguilar citó datos según los cuales cada 15 días llegan a Cuenca 60 turistas provenientes de Chiclayo, en un tour organizado por las cámaras de comercio de los dos países; de concretarse la nueva ruta, la ciudad buscaría más adelante abrir conexiones hacia destinos más lejanos.
Con información de Primicias.
