Una consultoría de la ONU detecta inconsistencias en los datos del Censo 2022 sobre vivienda y servicios básicos

Los indicadores sobre acceso a servicios básicos y condiciones de vivienda que arrojó el Censo de Población y Vivienda 2022 no serían tan positivos como los presentó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Así lo concluye una consultoría internacional contratada para el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), solicitada por el propio INEC, que determinó que el proceso de «validación e imputación introdujo ajustes leves en las variables de vivienda y hogar, que tendieron a mejorar los indicadores de calidad habitacional». El informe agrega que «se observaron reducciones en la precariedad y mejoras en el acceso a servicios básicos, materiales de construcción y condiciones sanitarias».

El documento, titulado «Evaluación de las tareas de validación, consistencia y edición de datos del VIII Censo de Población y VII de Vivienda 2022 de Ecuador», recuerda que en todo censo es habitual recurrir a la imputación censal, un mecanismo para completar la información de los hogares que no pudieron ser censados, conocidos técnicamente como viviendas ocupadas con personas ausentes (VOPA). Según los estándares internacionales, los datos aplicados a esas VOPA deberían asemejarse a los de las familias vecinas del mismo sector.

El problema, según los consultores, es que la imputación de las VOPA se ubicó entre el 4,7% y el 5%, lo que equivale a 759.103 personas que no fueron efectivamente censadas. Esa cifra sube hasta el 10% si se suman los formularios incompletos y los registros corregidos durante el procesamiento. El informe advierte que ese nivel «supera los umbrales metodológicamente recomendados por Naciones Unidas», y que cuando la imputación se ubica entre el 5% y el 10% o más, «una atribución de valores puede distorsionar los resultados del censo».

Entre los indicadores señalados figuran una caída de 5,4% en las viviendas sin servicio higiénico, inodoro o escusado, con el mayor salto en Guayas (10,7%); una reducción del 27,7% en los hogares en esa misma condición, con Santo Domingo de los Tsáchilas y Pichincha entre las provincias con las variaciones más altas (52,4% y 66,7%, respectivamente); una baja del 7% en las familias que queman su basura; una disminución del 4,9% en las viviendas que se abastecen de ríos, vertientes, acequias o agua lluvia; un incremento hasta 65,8% en los hogares conectados a la red pública de alcantarillado; y una reducción de 5,6% en las viviendas sin ducha ni instalaciones para bañarse.

La consultoría concluye que el nivel de imputación del censo «excede los umbrales metodológicamente recomendables», en un contexto donde además se usó una cantidad considerable de fuentes para editar los datos. Por ello pide al INEC transparentar el detalle de los procedimientos aplicados en cada proceso de imputación y «alertar a los usuarios sobre las limitaciones de los resultados censales, en especial cuando se trata de áreas geográficas menores». Como recomendación de cara al próximo censo, sugiere diseñar un sistema de monitoreo en tiempo real que permita un «seguimiento integral del procesamiento de datos y detectar posibles inconsistencias a lo largo de la recolección y validación».

Con información de Primicias.

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