Una bebé recién nacida sufrió quemaduras en el 40 % de su rostro por una termocuna en un hospital de Riobamba

Tenía apenas unos segundos de nacida cuando su madre la recibió por primera vez entre sus brazos. Era el momento que Lizbeth Sacta, de 23 años, y Mike Antamba, de 24, habían esperado para empezar esta nueva etapa como familia. Su hija nació el 19 de agosto en el Hospital Provincial General Docente de Riobamba, pero la alegría de ese primer encuentro cambió pocas horas después.

Según relata Lizbeth, la bebé fue colocada en una termocuna para regular su temperatura. Permaneció allí alrededor de cinco minutos y, cuando volvieron a entregársela, su rostro y otras partes del cuerpo tenían quemaduras. «Yo les dije que yo no les entregué así a mi hija, yo les entregué en perfectas condiciones, sin nada, sana. Por negligencia médica me entregaron con la cara casi desfigurada», relató la madre.

Un examen realizado por un médico legista, dentro del caso que ya conoce la Fiscalía, determinó quemaduras de segundo grado. Las lesiones comprometen tejidos del párpado y la frente, alcanzan las mejillas y la nariz, y afectan el 40 % del rostro, además de ampollas en brazos y piernas.

Para los padres persiste una pregunta sin respuesta: en qué condiciones estaba la termocuna. «La doctora me dijo que se elevó un poquito la temperatura de la termocuna (…) pero, con el tiempo que pasé ahí internada, escuchaba que las enfermeras y el personal decían que las termocunas ya no funcionaban», relató Lizbeth.

Tras cinco días de hospitalización, la bebé recibió el alta. Sus padres afirman que salieron del hospital sin indicaciones claras sobre los tratamientos posteriores que debían seguir en casa.

Con información de Ecuavisa.

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