Un adolescente de 14 años fue una de las dos personas asesinadas en un ataque armado registrado la noche del viernes 28 de agosto en la vía Manta-Colisa-Jaramijó, en Manabí. Otro ciudadano logró escapar saltando el cerramiento de la urbanización.
Al lugar llegó un grupo de hombres encapuchados y vestidos de negro, que dañaron el sistema de videovigilancia, sometieron e hirieron al guardia de seguridad y avanzaron hasta una vivienda que había sido arrendada recientemente.
La Policía confirmó que el menor había sido vinculado a una balacera cometida en Jaramijó este año, en la que murió un comerciante. «El menor de edad era parte de Los Lobos. Tengo entendido que aquí hay una disputa entre Los Choneros y Los Lobos; me imagino que Los Choneros fueron a asesinar a este menor de edad», comentó William Calle, comandante de la Zona 4 de la Policía Nacional.
El adolescente, conocido como «el niño sicario», ya tenía antecedentes: el 28 de febrero fue retenido por posesión de armas y droga, pero recuperó su libertad, y 15 días después fue vinculado al ataque de Jaramijó. «13 años con un AK-47 (…) fue detenido, fue aislado, fue aprehendido y lo dejaron libre. Se pudo haber evitado la muerte de este menor de edad», lamentó el general Calle.
Con información de Ecuavisa.
