Las decapitaciones y el desmembramiento de víctimas se han consolidado como una de las manifestaciones más extremas de la violencia criminal en la provincia de El Oro. Entre enero y septiembre se registraron 745 muertes violentas, de las cuales 64 correspondieron a personas decapitadas, según cifras oficiales. Medicina Legal ha logrado identificar al 90% de estas víctimas.
Machala es el cantón que concentra la mayor parte de estos casos, con 25 de los 64 registrados. Uno de los hechos más recientes se produjo en la parroquia Puerto Bolívar, donde se halló una cabeza humana en el exterior de un local comercial; horas más tarde, en otro sector de la ciudad, aparecieron extremidades y otras partes del cuerpo. La Policía Nacional indicó que los restos pertenecen a un hombre de 54 años con antecedentes penales.
El caso no es aislado. A finales de agosto, un taxista y su acompañante fueron asesinados en el sur de Machala; luego de dispararles, los agresores decapitaron a uno de ellos frente a moradores del sector.
Remigio Albiño, jefe de la Policía de El Oro, sostiene que este tipo de crímenes responde a una estrategia de intimidación orientada a enviar un mensaje a bandas rivales, desafiar la autoridad del Estado y generar temor en la ciudadanía para disuadir las denuncias. Según la Policía, detrás de esta violencia está la disputa por el territorio y por el control del narcotráfico, la extorsión y el lavado de activos, actividades para las cuales El Oro representa un punto estratégico por su frontera sur, su puerto y su actividad minera.
La Policía advierte que los episodios de violencia extrema se han intensificado tras operativos y decomisos de droga, particularmente desde la intervención del puerto de Puerto Bolívar en mayo. Albiño señala que estos hechos evidencian la influencia de carteles mexicanos, en especial del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación, cuyas estructuras locales replicarían su modo de proyectar violencia extrema contra sus adversarios.
Con información de Ecuavisa.
