Alrededor de 390.000 niñas, niños y adolescentes ecuatorianos podrían verse afectados si se concreta un escenario severo del fenómeno de El Niño, advirtió la organización Plan International, en momentos en que el país permanece bajo alerta roja por este evento climático. La proyección se basa en los escenarios de población potencialmente afectada que maneja el Gobierno Nacional en sus planes de preparación.
De acuerdo con esas estimaciones, cerca de 1,3 millones de personas estarían expuestas a zonas de alto riesgo de inundaciones y deslizamientos, sobre todo en la región Litoral, y aproximadamente el 30% de ellas serían menores de edad. Las provincias más expuestas serían Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santa Elena y Santo Domingo de los Tsáchilas. La advertencia se produce después de que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos declarara, el 31 de agosto, la alerta roja nacional por El Niño.
Según la ONG, una emergencia de esta magnitud puede impactar a la niñez mucho más allá de los daños materiales inmediatos, al interrumpir su acceso a la educación, a servicios básicos y a espacios que consideran seguros. La suspensión de clases, los desplazamientos forzados y las dificultades para acceder a agua potable y saneamiento pueden desestabilizar sus rutinas y romper sus redes de apoyo y protección.
Catalina Vaca, representante de País de Plan International en Ecuador, explicó que la pérdida de espacios seguros, ya sea en el hogar, la escuela o la comunidad, puede dejar huellas profundas en la vida de los menores. Advirtió también que, en contextos de emergencia, la separación familiar, el aumento del estrés, la desatención y el riesgo de que los niños recurran al trabajo infantil como estrategia de supervivencia pueden comprometer su bienestar, su protección y su desarrollo, y que perder de un momento a otro la vivienda, la escuela o las rutinas cotidianas también genera un fuerte impacto emocional.
Frente a este panorama, la organización plantea la necesidad de garantizar la continuidad educativa, habilitar espacios seguros y asegurar el acceso a servicios esenciales y rutas de protección en las comunidades afectadas, incorporando además la voz de niñas, niños y adolescentes en la planificación de la respuesta. Plan International ya trabaja en Ecuador en frentes de educación en emergencias, protección, apoyo psicosocial y agua y saneamiento, y advirtió que, si se concreta el escenario severo previsto por las autoridades, la recuperación podría extenderse por meses, con efectos sobre la educación, los medios de vida y los servicios básicos.
Con información de Primicias.
