La Policía Nacional en la Zona 8, que abarca Guayaquil, Durán y Samborondón, afronta serias limitaciones operativas en medio del toque de queda vigente desde el 17 de septiembre. De las 1.253 motocicletas asignadas para labores de patrullaje, 575 —el 46%— están inoperativas o requieren reparaciones de consideración.
El deterioro del parque motorizado se explica, en parte, por la falta de un contrato de mantenimiento vigente desde agosto de 2025, lo que ha llevado a varios agentes a costear reparaciones con recursos propios para poder seguir operando.
A esto se suma que, de las 677 unidades que sí están operativas, solo 389 cuentan con la matriculación al día, otro factor que complica la gestión del parque automotor policial.
La situación golpea justamente a la región del país con los niveles más altos de criminalidad: hasta julio, la Zona 8 registró 1.441 muertes violentas, un contexto en el que la capacidad de respuesta de la fuerza pública resulta determinante.
Con información de Primicias.
