Inundaciones repentinas en el Gran Cañón dejan al menos dos muertos y 15 desaparecidos

Al menos dos personas murieron y unas 15 permanecen desaparecidas tras las inundaciones repentinas que golpearon el sábado 29 de agosto al Gran Cañón del río Colorado, en Arizona, uno de los destinos turísticos más visitados de Estados Unidos. El Servicio de Parques Nacionales (NPS) confirmó el balance en un comunicado difundido el domingo 30 de agosto.

La crecida, que comenzó en la tarde del sábado, fue provocada por lluvias intensas registradas en la meseta de Kaibab y golpeó con fuerza las zonas de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, lo que obligó a evacuar a decenas de personas. Según el parque, este tipo de fenómenos son comunes en la región porque los suelos áridos y con poca vegetación absorben escasa cantidad de agua, por lo que se recomienda extremar precauciones entre julio y mediados de septiembre.

El cuerpo de un hombre de 46 años fue hallado la tarde del domingo cerca de Crystal Rapids, a orillas del río Colorado, y este lunes el NPS reportó el hallazgo de un segundo cadáver. El Servicio Meteorológico Nacional anticipó nuevas lluvias y tormentas eléctricas para la tarde de este lunes, por lo que las autoridades advirtieron sobre un riesgo adicional de crecidas súbitas, flujos de escombros, desprendimientos de rocas y cambios repentinos en las condiciones de senderos y cauces.

Videos grabados por excursionistas muestran una violenta corriente de agua y lodo avanzando por los senderos y bajo puentes peatonales, arrastrando troncos y escombros. El NPS trabaja junto a las autoridades de Arizona en las labores de evacuación y búsqueda de los desaparecidos: hasta la mañana del domingo ya se había sacado a 62 personas de la zona y para este lunes se preveían nuevos desalojos ante el pronóstico de más tormentas.

La crecida también dañó el acueducto Transcanyon Waterline, una tubería de 20 kilómetros que abastece de agua potable a todo el parque y es clave para las labores de extinción de incendios, por lo que el NPS dispuso restricciones en el consumo de agua y prohibió encender fuegos con leña o carbón. La inundación destruyó además varios puentes peatonales e impide a los visitantes cruzar el arroyo Bright Angel, mientras que los alojamientos ubicados en la zona afectada permanecerán cerrados desde este lunes.

Esculpido a lo largo de millones de años por la erosión del río Colorado sobre capas de arenisca roja, el Gran Cañón forma una garganta de hasta 29 kilómetros de ancho y más de 1,6 kilómetros de profundidad, y es considerado una de las grandes maravillas naturales del planeta. El año pasado recibió cerca de cinco millones de visitantes.

Con información de Primicias.

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