José Serrano, exministro del Interior durante el gobierno de Rafael Correa, fue deportado a Ecuador desde Estados Unidos la noche del viernes 28 de agosto de 2026. El exfuncionario aterrizó en Guayaquil a las 23:10 y en las próximas horas será trasladado a la prisión de máxima seguridad de Santa Elena, conocida como la Cárcel del Encuentro, para cumplir la orden de prisión preventiva dictada en su contra por el caso de la autoría intelectual del asesinato de Fernando Villavicencio.
La llegada de Serrano al país fue anticipada por el presidente Daniel Noboa a través de sus redes sociales. El mandatario difundió fotografías del exfuncionario esposado y bajo custodia de agentes de ICE, acompañadas del mensaje «Lo dijimos, lo cumplimos», además de una advertencia dirigida al expresidente Rafael Correa.
Según explicó Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE. UU., la deportación de Serrano se dio «por corrupción e involucramiento con cárteles», y aseguró que bajo la actual administración estadounidense el país no será refugio para «criminales y matones extranjeros».
El 3 de septiembre de 2025, Serrano fue vinculado al proceso penal por la autoría intelectual del Magnicidio FV. Al conocerse que llegaría a Ecuador, la fiscal Ana Hidalgo pidió al juez que ordene su encarcelamiento; en la audiencia se expusieron versiones de personas condenadas en casos conexos que lo señalan como quien habría pagado el ataque contra Villavicencio.
La familia de Serrano denunció que su deportación fue ilegal y que se produjo sin notificación a sus abogados, y sostiene que se trata de un perseguido político. El exfuncionario había obtenido en mayo una protección temporal bajo la Convención contra la Tortura que frenó su expulsión, y en junio su defensa reactivó un recurso de hábeas corpus cuyo resultado no se conoció públicamente. Serrano, expresidente de la Asamblea Nacional, había viajado a Estados Unidos en 2021.
Con información de Ecuavisa.
