Grace Calero y su hija Giulianna Carriel, una madre y una hija ecuatorianas que fueron detenidas por agentes de migración mientras recibían atención médica en un hospital de Florida, ya se encuentran de vuelta en Ecuador, tras cinco días de detención y traslados por tres cárceles distintas de Estados Unidos.
Ambas fueron aprehendidas cuando eran atendidas en un centro de salud, luego de sufrir un siniestro de tránsito el jueves 20 de agosto. Llegaron la noche del martes a Quito y la mañana de este miércoles tomaron un vuelo hacia Guayaquil, donde las recibió su familia.
«Fueron tres cárceles diferentes. Todos los días nos trasladaron. No sé si es una estrategia para que la familia no te encuentre. Yo estoy con una infección estomacal. Recién ayer pude tomar algo de medicinas», relató Grace Calero a su llegada al aeropuerto de Guayaquil, quien además denunció que un alguacil les dijo que solo haría preguntas rutinarias mientras, según su versión, grababa la conversación.
Giulianna, de 19 años, cuestionó el trato recibido durante el operativo: «Yo estaba sedada. ¿Cuál era la necesidad de esposarnos y amarrarnos como criminales de pies y manos?», dijo. Su madre explicó que decidió acogerse al retorno voluntario ante el cuadro de ansiedad y depresión que la joven tiene diagnosticado, y por el que toma medicación.
Grace había emigrado a Estados Unidos hace tres años huyendo de la violencia en Ecuador, y dos años después llevó a su hija. Ambas debieron dejar sus pertenencias en suelo estadounidense y regresaron con una sola maleta cada una, aunque dicen sentir alivio por estar de nuevo en el país. La familia ya está en contacto con un abogado para revisar la situación legal del caso, en el que, según señalan, no existió un reporte policial del hecho de tránsito que originó todo.
Con información de Ecuavisa.
