Familiares y sobrevivientes de tres barcos pesqueros ecuatorianos acudieron a la Asamblea Nacional para exigir respuestas sobre lo ocurrido en altamar y el paradero de ocho pescadores que permanecen desaparecidos desde ataques registrados entre enero y marzo de 2026.
Los sobrevivientes relatan que el 26 de marzo, mientras realizaban labores de pesca, observaron drones y una embarcación que se acercaba, antes de que se produjeran varias explosiones. «Un dron ataca la parte de atrás del barco para que se quede inmóvil, y el segundo tiro lo pegan por la parte izquierda donde está todo el equipo de comunicación», relató el pescador Jhon Palacios.
Según su testimonio, tras el ataque se acercaron a una patrulla estadounidense que identifican como parte de una operación en altamar, pero en lugar de recibir ayuda fueron esposados y trasladados a la cubierta de la embarcación militar, mientras su barco terminaba hundido. Uno de los sobrevivientes contó secuelas físicas del ataque, entre ellas la pérdida de un tímpano.
María Mero, esposa de uno de los pescadores desaparecidos desde enero, pidió al Gobierno que entregue información sobre el paradero de su familiar. Un reporte de The Washington Post señaló que los ataques contra los tres barcos ecuatorianos cerca de Galápagos podrían estar vinculados a un programa encubierto de la CIA, versión que ni la Casa Blanca ni el Gobierno ecuatoriano han confirmado.
Con información de Ecuavisa.
