Una pareja de esposos fuera acribillada frente a una unidad educativa en el sector de Mucho Lote, norte de Guayaquil, y a pocos metros de la avenida Francisco de Orellana. El hecho ocurrió aproximadamente a las 07:30 unes, 9 de junio de 2025, cuando los padres se disponían a dejar a su hijo en clases.
Según testigos, los atacantes arribaron al lugar a bordo de una tricimoto. Sin mediar palabra, descendieron del vehículo y dispararon directamente contra la pareja, quien se encontraba en las afueras del plantel junto a otros representantes. Ambos fallecieron en el sitio, sus cuerpos quedaron tendidos junto a la entrada del colegio, cubiertos posteriormente con una lona mientras se realizaban las diligencias policiales.
La escena provocó pánico entre estudiantes, padres de familia y docentes. En medio del caos, los menores fueron evacuados por sus familiares. Las autoridades educativas suspendieron las clases no solo en esta institución, sino también en otras dos escuelas cercanas como medida preventiva ante el temor generalizado.
“Es el peor día de sus vidas”, comentaron algunos de los presentes al referirse al menor que presenció el crimen de sus padres. Varios adultos, consternados, pidieron a los niños no observar la escena mientras abandonaban el lugar.
El sector pertenece al distrito policial Pascuales, el mismo donde se registró un ataque armado un día antes en Bastión Popular —zona aledaña— que dejó cuatro personas fallecidas. Este nuevo crimen incrementa la preocupación por el auge de la violencia en áreas urbanas densamente pobladas.
Agentes de Criminalística y de la Policía Nacional cercaron el lugar de los hechos para levantar indicios. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas. Las investigaciones continúan para determinar la identidad de los atacantes y el móvil del crimen, aunque no se descarta que esté relacionado con las disputas entre grupos delictivos que operan en la zona.
La comunidad educativa exige mayor resguardo y presencia policial, al tiempo que familias enteras temen enviar a sus hijos a clases. El Ministerio de Educación aún no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las medidas que se adoptarán tras el atentado.