La poda técnica de aproximadamente 500 árboles se realiza en diversas áreas verdes, avenidas y calles del cantón. Esta actividad tiene como objetivo retirar las ramas mal formadas y obstruyen la visibilidad de señales de tránsito o dificultan la circulación vehicular y peatonal. Este procedimiento se ejecuta sin afectar la forma natural de los árboles, permitiendo que sigan brindando beneficios ecosistémicos como la captura de contaminantes y la generación de oxígeno.
“Los riesgos de las podas drásticas consisten en la eliminación excesiva de ramas sin justificación técnica. Estas prácticas, como el desmoche o el despunte, pueden afectar gravemente la salud de los árboles, reduciendo su vida útil y sus capacidades para mejorar la calidad del aire y ofrecer sombra”, explicó Andrea Escobar, jefa de Áreas Verdes y Arbolado Urbano.
En diciembre del 2024, las podas se realizaron en las calles Bolívar, Juan Benigno Vela, Sucre, Quito, Guayaquil, alrededores de la Plaza Urbina, Parque Juan Benigno Vela, Ciudadela Buen Pastor, Avenida Los Shirys, Miraflores, Los Guaytambos y el Parque Central de Izamba.
La Ordenanza de Creación, Protección y Revalorización de la Infraestructura Verde y Arbolado Urbano de Ambato establece sanciones para quienes realicen podas no técnicas o sin los permisos correspondientes. “Los ciudadanos que infrinjan la normativa pueden enfrentar una multa equivalente a 1 Salario Básico Unificado (SBU). Además, la tala de árboles sin el permiso correspondiente será sancionada con una multa de 2 SBU por cada árbol”, indicó Escobar.
La administración municipal continúa con el mantenimiento de 229 áreas verdes, a través de 16 microempresas, con actividades como el corte de césped, poda de árboles y control fitosanitario. Estos esfuerzos son fundamentales para mantener nuestros parques y plazas en condiciones óptimas para el disfrute de propios y extraños.