En agosto de 2021, el narcotraficante albanés Dritan Rexhepi obtuvo un beneficio de prelibertad. Usó más de 11 certificados médicos para no presentarse ante las autoridades. Fernando Villavicencio denunció las irregularidades en 2023 y expuso la implicación de médicos públicos y funcionarios del Servicio de Atención a Privados de Libertad (SNAI).
Tres años después de que se conociera la detención de Rexhepi en Turquía, las autoridades ecuatorianas anunciaron la detención de siete médicos y un funcionario del SNAI. Según el ministro del Interior, John Reimberg, ellos eran parte de una red que ayudó al capo de la mafia albanesa a aparentar que seguía en Ecuador.
Rexhepi cumplía una condena de 13 años de prisión por narcotráfico. En agosto de 2021, con el 67,57% de la pena cumplida, accedió a un beneficio de prelibertad, con prohibición de salida del país y la obligación de presentarse cada 15 días en la Unidad de Reinserción Social del Guayas. Sin embargo, no cumplió la medida: en el expediente judicial constan más de 11 certificados médicos e historial clínico del Hospital del Guasmo donde supuestamente fue internado. Reimberg señaló que una persona del SNAI tenía un guante de látex con la huella dactilar de Rexhepi para justificar su presencia en el país, cuando en realidad había salido por el puente Internacional de Rumichaca el 7 de septiembre de 2022. Posteriormente fue detenido en 2023 en Turquía y en 2025 extraditado a Albania, donde fue acusado del asesinato de dos policías.
Las alertas sobre los certificados fraudulentos fueron denunciadas en 2023 por el entonces asambleísta Fernando Villavicencio, quien presentó una denuncia ante la Fiscalía contra 17 personas, entre ellas seis médicos del Hospital del Guasmo, siete miembros del SNAI y el juez que otorgó el beneficio penitenciario. Hasta el momento, en la Función Judicial no consta un proceso penal contra los ocho detenidos en Guayaquil, Quito y Macas.
Uno de los médicos señalados en el operativo aclaró en redes sociales que solo fue llevado a rendir una versión ante la Fiscalía y que no firmó ningún certificado relacionado con el albanés; Ecuavisa.com constató que su nombre no coincide con el especialista que firmó los documentos médicos, y que esa persona no consta en la Contraloría General del Estado como funcionario público. El juez que había otorgado el arresto domiciliario y la prelibertad a Rexhepi revocó el beneficio en abril de 2023, tras comprobarse que el albanés ya no vivía en el domicilio declarado, y ordenó su captura junto con la Interpol; siete meses después fue detenido en Ankara, Turquía. En Ecuador, el capo albanés aún debe cumplir cuatro años, dos meses y 20 días de cárcel.
Con información de Ecuavisa.
