Un total de 138 ecuatorianos detenidos en Estados Unidos fueron deportados y llegaron este 9 de septiembre en un vuelo chárter que hizo escala en El Salvador y aterrizó en el aeropuerto de Guayaquil. Entre ellos hay personas originarias de Manabí, El Oro, Cañar, Chimborazo, Morona Santiago y otras provincias del país, que fueron recibidas por sus familiares tras meses de incertidumbre.
Los migrantes fueron detenidos por agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en distintos estados de Estados Unidos, entre ellos Luisiana, Nueva York y Massachusetts, durante los últimos meses. Muchos trabajaban como conductores o en construcción, y varios dejaron a sus cónyuges e hijos en territorio estadounidense. Sus familias en Ecuador viajaron en más de una ocasión hasta Guayaquil, ya que el vuelo de retorno se aplazó varias veces.
Algunos de los deportados relataron condiciones precarias durante su detención, con comida limitada y turnos de baño espaciados; otros llegaron acompañados de familias completas que fueron detenidas en la frontera tras ser abandonadas por los traficantes que las guiaban. Uno de ellos, que vivió nueve años en Estados Unidos, dijo entre lágrimas que no quisiera regresar a ese país. Otra madre, con dos hijos detenidos en Estados Unidos —de los cuales solo uno pudo regresar en este vuelo—, describió la espera como una incertidumbre que «no se la desea a nadie».
Estos 138 ecuatorianos se suman a los 5067 que habían sido deportados hasta mayo de este año.
Con información de Ecuavisa.
