Estados Unidos e Irán volvieron a enfrentarse militarmente durante la noche del domingo 30 y la madrugada del lunes 31 de agosto, en el primer choque directo entre ambos paÃses en más de un mes. La escalada se originó con un ataque estadounidense contra dos plataformas de lanzamiento de misiles iranÃes ubicadas en la isla Larak, en el estrecho de Ormuz.
Washington sostuvo que la operación buscó frenar un despliegue de minas marÃtimas que Irán preparaba en esa ruta comercial clave, y el Comando Central de Estados Unidos la describió como una acción limitada y precisa contra fuerzas que amenazaban la navegación en la zona. Se trató del primer ataque estadounidense contra territorio o fuerzas iranÃes desde el 29 de julio pasado.
En represalia, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanzó misiles contra bases militares estadounidenses en Jordania, entre ellas las instalaciones King Hussein y Al Azraq. Las Fuerzas Armadas jordanas reportaron que sus sistemas de defensa aérea lograron interceptar y destruir ocho proyectiles antes de que representaran riesgo para la población civil o infraestructura del paÃs.
El nuevo episodio se produce en medio de la disputa por el control del estrecho de Ormuz, corredor esencial para el transporte mundial de petróleo y gas, y justo cuando Irán y Omán mantenÃan conversaciones diplomáticas para restablecer la normalidad en la navegación de la zona. La tensión repercutió de inmediato en los mercados: el precio del barril de petróleo Brent superó los 90 dólares ante el temor de los inversionistas a nuevas interrupciones en el suministro energético.
El intercambio de ataques reaviva un conflicto que, según reportes previos, ya acumula meses de enfrentamientos intermitentes entre ambas naciones en la región de Medio Oriente.
Con información de Ecuavisa.
