El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, puso fin a las mesas de diálogo que el anterior Gobierno de Gustavo Petro había instalado con varios grupos armados ilegales. La decisión quedó establecida en resoluciones expedidas la noche del viernes 28 de agosto de 2026 y conocidas un día después, en las que se argumenta una «ausencia de voluntad de paz» para cerrar los espacios de conversación que no lograron avanzar.
Las medidas alcanzan, entre otros, al Estado Mayor de los Bloques Magdalena Medio comandante Gentil Duarte, comandante Jorge Suárez Briceño y Frente Raúl Reyes (EMBF), la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN). En una de las resoluciones, el Gobierno señaló que los acontecimientos registrados durante las conversaciones con la CNEB habían debilitado el proceso y que ya no era posible comprobar una voluntad real de paz y reinserción a la vida civil.
Con las resoluciones, la Presidencia también revocó las credenciales de los representantes del Gobierno que participaban en las negociaciones y dejó sin efecto el reconocimiento concedido a los delegados de las organizaciones armadas. Armando Novoa, quien fue jefe negociador del Gobierno con la CNEB, cuestionó la decisión y la calificó de «acto innecesario», pues aseguró que los representantes de esa mesa habían presentado su renuncia irrevocable el 6 de agosto, un día antes de la posesión de De la Espriella.
La decisión marca un nuevo rumbo frente a la política de «paz total» impulsada por Gustavo Petro, que contemplaba negociaciones con el ELN, las disidencias de las FARC y procesos de sometimiento a la justicia para organizaciones criminales como el Clan del Golfo. Los diálogos con el ELN y el Estado Mayor Central ya habían sido suspendidos durante el Gobierno anterior ante cuestionamientos sobre su voluntad de paz, y antes de asumir la Presidencia, De la Espriella había anticipado que su administración no ofrecería «concesiones inaceptables», al sostener en su discurso de posesión que «la opción del diálogo está completamente agotada» con los grupos armados ilegales.
Con información de Ecuavisa.
