El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional ha reportado un cambio en la actividad del volcán Guagua Pichincha, que pasó de «baja» a «baja ascendente». En los últimos dos meses, se han registrado hasta 60 sismos diarios, fumarolas más activas y mayor emisión de gases. Estas señales han motivado un monitoreo más riguroso del volcán ubicado al oeste de Quito.
Durante una expedición reciente al cráter, los especialistas recolectaron muestras de gases y detectaron ruidos subterráneos intensos, junto con nuevas zonas de calor y un ensanchamiento del cráter. Los análisis de estas muestras serán realizados en Italia para determinar si hay magma en ascenso. Mientras tanto, se recomienda evitar el descenso al cráter por seguridad.
El volcán Guagua Pichincha no ha registrado grandes eventos eruptivos en décadas; su última gran explosión fue en octubre de 1999. En ese entonces, una nube de gas y ceniza se elevó más de 12 kilómetros, afectando a Quito y sus alrededores. Este evento estuvo relacionado con el colapso de domos dentro de la caldera volcánica, un fenómeno que el Instituto continúa estudiando.